Sombras [ Especial Halloween ]



Notas finales del diario 21 de Junio del 2014


Siempre había leído estas historias, las había escuchado de labios de otras personas con cierta incredulidad pirrónica. Ahora mi opinión acerca de todas estas cuestiones estrafalarias ha cambiado completamente. Y es que no hay mejor fundamento que la propia experiencia, pero si es necesario que cada ser humano padezca mis mismas calamidades para creer en algo que es, sin duda a estas alturas, real, tenemos un grave problema.

Comienza con pequeños detalles, algo que no está en su sitio, la pérdida de un objeto superfluo. Eso son tonterías que pasan desapercibidas para nosotros. De alguna forma te sientes más pesado, cansado y exhausto diariamente, ahí es cuando deberías darte cuenta de que ha penetrado en tu "horizonte de expectativas". Luego aparecen los susurros de la conciencia, que siempre desoímos por pura ignorancia. Cuando ya, tras tres avisos, no haces caso de las advertencias, estás perdido. No hay vuelta atrás.

Un humo, casi invisible, que se mezcla mágicamente con la casualidad. Un aura que absorbe toda tu energía, que fuerza a acontecer actos horribles, situaciones incómodas y la llamada mala suerte. Parece una maldición, pero todo resulta, a nuestro entender, ser culpa azar.

Hoy, fatídico día, hace seiscientos sesenta y seis días.



Hematofilia

Notas del diario 10 de Junio del 2012: Hoy he querido echarme las cartas, pero me he dado cuenta de que la carta de la fuerza había desaparecido. ¿Cómo ha podido pasar? He mirado por todas partes, contado las cartas varias veces y siempre hay 21. No recuerdo haberla visto caer y siempre las dejo atadas. ¡Un misterio!

Una habitación llena de sangre, brotando de las puertas de su armario, cascadas interminables de líquido cobrizo como un mar teñido. Y él se bañaba en ellas como si fuera la Condesa Bathory, disfrutando de aquel sacrificio rejuvenecedor.

Sus labios cubiertos de aquella sustancia, tan dulcemente metálica en su paladar, del cuello de una joven muchacha que yacía hipnotizada por su mirar. Presa de un hechizo.

Su cuerpo, escamado y cauterizado, quemado a causa de un poderoso ácido que transportaba, llevándolo hasta un destino interminable, dejando atrás a sus compañeros, muertos por la corrosión de aquel derretidor de huesos.

La llama de la vela de aquella noche, que parpadeaba como una estrella, levantaba su cuerpo como insurrecta. El ruido de aquella vela, tan inusual, tan molesto, como unas chispas continuas, no le dejaron dormir. El cirio al siguiente día mostraba marcas de una gigantesca garra en su cera.

Notas del diario 13 de Julio del 2012: Primero es la costumbre de lo sádico, luego la atracción lasciva por la muerte, por último la desidia absoluta. ¡Desaparece la sangre de mi cuerpo y el dolor también!


Iluminación

Notas del diario 9 de Octubre del 2012: Siento como se posa sobre mí como un íncubo, aplasta mi cuerpo con su masa, es como una fuerza pesada que presiona mi torso contra la cama, casi hundiéndola. Sus manos arrastran mi cabeza a la almohada, cierra mis ojos y me obliga a dormir. Ya no sé cuantas veces van que sufro la parálisis del sueño, pero cuando esa entidad llega a mis ojos vierte tal arena en ellos que no consigo despertar, aunque con todas mis ganas intente levantarme de la cama como un moribundo. Él siempre gana.

Sobre las arenas del medio oriente apareció, en una ciudad alejada de cualquier punto del mundo. Una pequeña ciudad con sus edificios, erguidos como rascacielos. Imagen claramente curiosa en un desierto tan inhóspito. Mientras caminan pesadamente sus pies por el mar dorado se topa cara a cara con un viejo, cuya barba llegaba hasta sus rodillas. Gris barba y cabello, vetusto hombre profetizador. El sabio le vaticina la destrucción del mundo con su verbo simbólico:

—¡Escucha mis palabras, joven viajero! Pues tú, al que tanto miran mis cabras, has de oír atentamente estas palabras que marcan el destino futuro. ¡Cuidado, se avecina el fin! Una maligna fuerza se alzará y aniquilará todo a su paso, como las plagas de Egipto. El gran hijo, poderoso entre reyes, dueño del mundo; y su padre, viejo continente, siguiendo los pasos de su predilecto: ¡ambos caerán! Debes ir al Norte, solo en el Norte estarás a salvo.

Aquellas palabras marcaron su memoria con hierro candente, permanecieron en sus pensamientos durante muchos años, lucubrando sobre sí sería aquello un simple sueño o una verdadera advertencia. Una fuerza demoníaca de la que se libraría aquel lugar sagrado, el desierto del medio oriente, y el Norte, donde había seres de pureza. Seres libres de la influencia del Padre y el Hijo.


La manada de cabras que poseía el anciano le observaban fascinadas, como descubriendo un universo en los ojos del viajero. Eran terroríficas, con enormes cuernos que superaban su altura, grandes y estirados apuntando al cielo; ojos penetrantes y rojos como el fuego; de pelaje blanco manchado. El viejo, que observaba el temor en los ojos del púlpito, le aseguraba que aquellas cabras eran bondadosas, admiradas por todos en la ciudad. Los transeúntes de la ciudad y los coches les otorgaban siempre el paso, las trataban de usted con extremo respeto y las cuidaban más que a sus propias vidas. Porque a veces las apariencias engañan, una realidad en la que los leones pueden ser feroces pero inofensivos y los conejos dulces pero peligrosos. Porque en el mundo de las apariencias todo es ardid.

Pero aquellas cabras no eran las únicas sueltas en libertad, todo tipo de animales conocidos convivían con los hombres allí, en el jardín secreto de la Tierra, con los mismos derechos que todo ser. Parecía casi un universo aparte para el aventurero viajero. Una pareja de jirafas leían el periódico mientras bebían una taza de café negro cuando entró en una cafetería.


Notas del diario 22 de Noviembre del 2012: El miedo ya no existe, camino en la oscuridad sintiendo su respiración en mi cuello, pero así me siento más seguro. Porque sé que no camino solo, él camina conmigo.


Fusión atómica

Notas del diario 16 de Enero del 2013: Hoy el padre de mi pareja ha muerto en un accidente y ella ha decido dejarme. ¿Por qué? Pues porque cree que esto es culpa mía, que ese ser que me persigue no deja que nada se me acerque y que ella será al siguiente. Ahora hasta mis amigos me temen, pero yo no soy quien lo controla. 

Mi mejor amigo me contó que lo vio al anochecer adentrarse en su casa, queriendo asustarle, acechándole en la oscuridad y surgiendo de entre las sombras. El mismo amigo que, curiosamente, días después me traicionó. Ya no sé a quién creer.

Él desea que le acepte y que forme parte de él, hacer comunión ambos como marido y consorte. Es el héroe que le salvará de la catástrofe, del infantil dictador que juega con sus súbditos. Le muestra las maravillas que puede concederle, poderes inverosímiles solo soñados, hechizos inigualables, verbos inamovibles cuando son pronunciados; le dice que puede ser el próximo mesías que lleve a esta corrupción a la libertad. Porque ambos, apunta el demonio, son igual de infames, comparten esencia. Son dos caídos de dimensiones, dos esencias que cayeron en desgracia, un punto en líneas temporales diferentes. Pero él no quiere verlo, no quiere aceptarlo de ninguna manera.

Sus enemigos caen, pero sus amigos también comienzan a sufrir. Son testigos de la presencia maligna de ese demonio, de la obsesión intensa que siente por él. Pero al igual que no quiere aceptarlo tampoco quiere despedirlo, porque un adiós arrancaría de su alma algunas lágrimas.

Dios, una noche, llamóle desesperado, pidiendo su intervención en una gran batalla celestial. Ángeles y demonios eran partícipes de una milenaria lucha, su participación era indispensable. Supondría la victoria o la derrota. Él, algo condescendiente, aceptó y marchó enseguida a la sede.

Largos rituales fueron obrados, donde los ángeles pintan de blanco y negro las paredes; donde el payaso es el sacerdote; donde las musas pintan los árboles de cristal multicolor. Le demuestra que tiene razón, que aunque camine entre dioses en el fondo ya les ha traicionado. Ha elegido un bando incluso antes de comenzar, de manera inconsciente e involuntaria. Él, mientras formula unas emotivas palabras frente a los celestiales, sabe, piensa, reconoce, que ha traicionado Dios. Que ha vendido el triunfo al diablo. Porque será él quien engañará a Dios para conseguir la victoria.


Notas del diario 23 de Marzo del 2013: destruye a amigos y enemigos, porque no desea que nadie me dañe, ¡pero tampoco que nadie me aparte de él!

Dios, que se regodea entre seres de otras dimensiones, extraterrestres y alienígenas, necesita de la humanidad para dar el paso decisivo. Pero la humanidad conoce de sobra sus mentiras.


Ritualización

Notas del diario 13 de Abril del 2013: Nunca cesará esta tortura y cada vez que cierro los ojos puedo verle. Intenta que sienta lo que él sintió, que sienta el rechazo de mis semejantes, que sienta el odio de mis amigos y familiares, que sienta el abandono. ¡Quiere que sufra para que le compadezca! ¿O quizá para que ocupe su lugar?

Es como si me mostrara la formula básica de la realidad, esa ciencia que el construyó y que nosotros llamamos magia. Me muestra que saber el nombre de alguien es tener poder sobre esa persona, me muestra que el miedo es el arma manipuladora, que la confianza es la mayor virtud de la sugestión.


Por aquellas noches él hablaba con un nuevo amigo, prontamente querido, pero este se despide de manera fría y distante. Fue  a la cama a dormir algo preocupado. Cuando se despierta descubre a su amigo aterrorizado, con respiración agitada y mirada vacía. Le mira con auténtico miedo.

Lleno de heridas, en carne y alma, sangre y magulladuras; su amigo no es capaz de pronunciar lo acontecido. Todavía sus nudillos están tensados, su cuerpo enteramente amoratado, cuya mente destrozada solo crea más traumas. Ojos perdidos en un abismo, que tiembla hasta la vibración de su aura. Una sola oración es capaz de comunicarle a su compañero, que se encuentra frente a él preocupado, zarandeándole casi con sollozos: "Le he visto".

La posesión

Notas del diario 29 de Junio del 2013: ¡ya es demasiado tarde! Anoche se metió en mi cuerpo, un humo negro, como una sombra oscura, penetró en mi corazón, en el núcleo de mi alma. Y ahí supe que estaba perdido. ¿Qué voy a hacer ahora?

Le grita desesperado que debe huir, de alguna manera, hacer algo, contactar con alguna bruja, pero su amigo, el endemoniado, no responde. Algo lo para y sabe bien el que. Ya ha acabado todo. En emociones colapsadas está su amigo, el atacado, en la cama del hospital con silenciosas palabras.

—No querrás que me tomen por loco, ¿verdad?
 
"Porque los niños, los locos y los borrachos nunca dicen verdades" piensa él.

Camina solitario, pero con él. Nadie se le acerca, pero le tiene a él. ¿Qué es eso que le mantiene atado, que no le deja salir? ¿Cuál es la puerta que ha de elegir? Ya no reconoce más susurros en la oscuridad, solo permanece con los ojos cerrados esperando un abismo por el que caer.

Notas del diario 10 de Julio del 2013: y los cuervos siguen persiguiéndome, sé que él está cerca. Son la sombra de la naturaleza.

Dime, demonio, ¿me espera el mismo destino que mi querido amigo? Aquel que cayó en tus garras y hasta que no le hubiste destrozado no paraste. ¿Mataras mi cuerpo para obtener mi espíritu?



Nota del 17 de Octubre del 2013:


Lo más difícil del trigo es saber distinguirlo de la paja.

***
Es un ser infernal que destruye todos los sueños, la fuerza de de los reyes proviene de su potestad, cuyas dictaduras se erigieron gracias a él. Su alma es oscura, nauseabunda, mata toda planta que respira su hedor. Es adictivo, como una poderosa droga, porque ensalza tu ego con soberbia infinita.

Es un demonio que no tiene dueño ni señor, proviene de los orígenes del tiempo y te prometerá cosas increíbles. Magias y hechizos para dominar el mundo. Incluso la muerte le teme a él.

Te muestra a tus plebeyos, aquellos que te rodean, tales inferiores pues tú eres su majestad. Las ventajas del egoísmo proclama, pues nunca será mejor poner la otra cara a esperar una bofetada. Porque las iras contenidas solo causan enfermedad.

De los altares de los dioses, él vive entre dimensiones, como aquellos superiores que adoran los mortales. La crisis de los tiempos ha llegado, pero tú ahora obtendrás su lugar. ¿Lo aceptarás?

Está por todas partes, en mis sueños y mi vigilia. Cuando despierto es la sombra que me persigue, son los brazos de mi cuerpo, son las piernas que me mueven. ¡Por mucho que luche no puedo obtener mi autonomía! No hay brujerías que le aparten, porque fue él quien las inventó, se conoce todas las trampas y ardides para sortear estos códigos secretos que el formuló.

Tentador, odioso, engañador, el demonio encarnado. Por mucho que intento adivinar su nombre no lo consigo, no hay palabra humana que le llame, porque su idioma no puede ser escrito. No hay sonido que se le vincule, porque él es como el viento del huracán, una fuerza de la naturaleza indomable, solo que más poderosa que ella. Y cuando intento ver entre sus sombras, entre esa oscuridad abismal que le rodea, no encuentro nada. El único rostro que reconocía en aquel monstruo era el mío.

Son puertas que te susurran, te llaman con plegarias para que las abras. Te hablan constantemente, adentran en tu mente y te manipulan, con perspicacia. Unas dicen que las abras, pero otras que las cierres. Hacen que temas la salida, aquel pórtico protegido por miles de susurros infernales que te suplican que jamás busques la llave. Porque el demonio no es la puerta, las puertas son nichos de tu alma, y los demonios no quieren que desates la libertad de su subyugo.

Las voces del miedo son estas, este es el miedo a lo distinto. Miedo humano que surge de nuestra propia esencia. Porque la entidad que menos conocemos somos nosotros mismos.


Cuidado, porque él es un chicle viscoso que se pega a tu suela, pero que jamás se desprende.
Dedicado al Caballo Negro

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